El trastorno bipolar made in Disney

Era una calurosa (pero fresquita en casa gracias al aire acondicionado) tarde de julio  y ante el desamparo de no saber qué hacer con nuestras vidas, mi hermana y yo decidimos ver uno de los grandes lanzamientos de la industria de la animación del año: Zootrópolis.

¿Alguien ha dicho humor inteligente? Sí, y puede que fuera Disney. Daremos gracias a que todavía que hagan cintas como Zootrópolis, que pese a su toque tradicional (que reduciremos a los animalitos antropomórficos) deja de lado ese proceso de infantilización que están sufriendo cada día más los niños con los dibujos animados (perdón, animación) (perdón de nuevo, no todos los contenidos audiovisuales que salen al mercado para niños son dibujos animados animación, jeje).

Siento decepcionar al personal, la entrada no va a ser una crítica a la cinta. Pero me viene muy bien como excusa para introducir el temita. Hace como un par de meses realicé un trabajo para la universidad relacionado con la evolución que había tenido el canal Disney Channel durante los últimos años. ¿Por qué parece que hay una gran parte del público de hace unos años (público que se crió viendo el canal) que tuerce el morro cuando ve la programación actual? ¿Es cierto que la programación de Disney Channel ha ido a peor? ¿O simplemente han cambiado los ojos que la miran?

Siempre hay parte de ambas cosas. No obstante, hace falta ser muy corto para no saber diferenciar entre un contenido infantil y otro infantilizado. Quiero decir, Disney continúa lanzando contenido de calidad a las salas cada año. Prueba de ello son Enredados o la propia Zootrópolis (sí, he hablado de Disney y de éxitos y no he dicho nada de Frozen, já!). ¿Por qué entonces el público está tan decepcionado con su canal?

Efectivamente, si recurrimos a la propia página web de la emisora podemos adivinar un cambio de la imagen corporativa que tuvo lugar hace relativamente poco (hará cosa de un año o dos, aproximadamente). El logo (o la mosca, como queráis llamarlo) había cambiado haciendo más énfasis a la clásica varita mágica (implícita en la i) y en la  propia firma.

Efectivamente, el cambio es grande. Ahora bien, todo se hace por algo. Y Disney, precisamente, no es una empresa que innove por innovar o que deje su imagen en manos del azar. Existen motivos detrás de que la empresa cambie su imagen. Ya no se trata de renovar, sino de volver al origen. El canal contaba antes con una mayor cantidad de clásicos, algo que ha sido sustituido progresivamente por las series teen.

Ahora bien, aquí queda el dilema. Disney es Disney. Y la reputación de Disney no tiene precisamente el listón bajo. Muchos recordamos con cariño series como Hotel, Dulce Hotel, Esta es Raven o Lizzie McGuire. También eran series teen (repasemos el concepto: se trata de series para niños sobre los diez años en adelante, aproximadamente. Es decir, es un producto para niños que entran en la adolescencia).

Este calificativo no conlleva una mala calidad. No me atrevería que alguna de esas series fuera mala, más allá del cariño que les tenga, creo que tenían planteamientos interesantes. De todos modos, entiendo que ahí se entra en la opinión de cada uno. Lo que sí es cierto, gustos aparte, es que no estaban tan sumamente infantilizadas como las que han lanzado los últimos años.

Ahora bien, si el propio Disney parece tener un comportamiento bipolar entre los productos lanzados al cine y los destinados a sus canales de televisión, también existe una dicotomía general en los contenidos de los canales infantiles.

Dejemos por un momento la franquicia. Pasemos ahora a otros canales, canales que tenemos todos al alcance, como puedan ser Boing o Clan. Si se observa con algo de detenimiento salta a la vista que existen dos corrientes principales.

La Idiotización

Tal cual. Una de ellas parece estar destinada a la idiotización. A la misma faceta infantiloide por la que ha apostado Disney en algunos de sus nuevos programas. Son exactamente el mismo público que puedan tener otros programas, pero les tratan como si tuvieran algún tipo de problema en la cabeza.

¿Lo peligroso de esto? A base de tratar a una persona como si fuera corta esta puede llegar a comportarse como si lo fuera. Peor. El  ver cómo sus personajes favoritos actúan o piensan de determinada manera puede causar un efecto de identificación en el niño. Ya no hablamos de que los imite, sino de que adquiera como propios algunos hábitos que de otro modo ni se plantearía.

Surrealismo

La otra línea. Y creo que la llamo surrealista por calificarla de alguna manera. ¿Alguien más ha alucinado en colores viendo Hora de Aventuras o sólo he sido yo? Parece que hay una línea que ha decidido romper con todo lo convencional pero como si les fuera la vida en ello. Y hay niveles, y niveles. Tengo que reconocer que me parece un planteamiento interesante, pero no termina de convencerme que esté dirigido a los niños. Una cosa es tratarlos de tontos, que ya es, y otra trastornarlos de verdad.

Quizás sí que es cierto que es un tipo de  dibujos animación que disfrutan también los mayores.

Volviendo al tema Disney, y al contenido de las salas. El gigante está haciendo genialidades. Tiene medios para hacerlas y tiene creativos que están consiguiendo hacer verdaderas joyas. ¿Por qué, entonces, esa tristeza de series? ¿De verdad es lo que está pidiendo la audiencia? ¿Es simplemente un fallo en su mundo perfecto de finales felices? Todas son preguntas factibles. El debate está servido.

 

¡¡Woody vuelve!!

Este mes de agosto llega su entrega anual. Tan criticada por unos como esperada por otros. Y es que imaginar un año en el que Woody Allen no lance una nueva película a las salas es complicado.

Parece mentira que pasara ya un año desde Irrational Man y aquel especial de Cinemanía en el que nos revisaban toooodos sus títulos, que no son pocos. Gran especial, por cierto, buen empolle cogí.

Así que, para celebrar que vuelve, le daremos algún que otro repaso a  la última etapa del tío Woody. Si la memoria no me falla, que es posible, el amigo tiene (contando sólo películas dirigidas) más de cuarenta títulos en su filmografía. Ya si nos ponemos a buscar sus apariciones como actor, etc. podemos volvernos locos para intentar verlas todas.

No obstante, no es ahí donde quiero ir a parar. Sino más allá. Las películas de Allen bien podrían ser un género en sí mismo. Pero no es sólo eso; es que dentro de su propia filmografía podríamos encontrar incluso subgéneros. Desde la locura absoluta de Coge el dinero y corre o Todo lo que quiso saber sobre el Sexo, pasando por genialidades como Manhattan y, sí, también alguna que otra difícil de ver, como pueda ser Interiores… o incluso Septiembre (algo en contra tenía que poner, me gusta su cine, pero la vena fan no me ha comido todavía la cabeza).

Pero a lo que iba, que me voy. Su última etapa. La que podríamos tildar quizás de más nostálgica. El gusto por la imagen, por la música (constante en esta y todas sus etapas). Sus últimas películas demuestran que no es necesario buscar un estilo enrevesado para llegar al público. Lo que no suma, resta. Y esto lo sabe muy bien el director. Aquí tenemos un pequeño recopilatorio de las mejores películas de Woody Allen (reitero que de la última etapa).

Match Point.

La eterna Match Point y su partida de ping-pong. Siempre con el factor
suerte. Allen plantea una batalla entre la ética y el azar. ¿Es más importante el cómo actuemos o sólo la suerte que nos depara? 

Magia a la luz de la Luna.

¿Existe la magia? ¿Son más inocentes los que creen en ella, o los escépticos crónicos? Un escéptico mago, interpretado por Colin Firth se embarca en la aventura de desenmascarar a una supuesta vidente (Emma Stone). ¿El resultado? Una comedia ligera, con algunos toques de magia.

Medianoche en París

Me va a costar tener cierta distancia para hablar de este título. Trasmite la misma ilusión que lucía La Rosa Púrpura del Cairo, pero con un planteamiento totalmente diferente. Si te gusta escribir, o crear historias en cualquiera de sus modalidades, pasarás un rato mágico en el París de los años 20.

Blue Jasmine

Un canto del cisne absoluto. Juega con los contrastes entre la actual vida de la protagonista y  todo la que la llevó hasta donde está. Una gran dama venida a menos que ha de refugiarse en casa de su hermana. El delirio, el amor por otros tiempos mejores y, de nuevo, un gusto por la estética interesante. Totalmente recomendable.

Irrational Man

Irrational Man tiene como elemento clave los contrapuntos. Lo profundo de los pensamientos autodestructivos de un catedrático de filosofía en contraste con lo simple de  la vida real. Cómo una persona que (dicho feo) se aburre con su vida, puede llegar a comerse sola la cabeza hasta el punto de planear un asesinato. Me atrevería incluso a decir, como comentario, que pese a lo dramático de la situación, se adivina un punto de humor que roza lo esperpéntico. Algo  que recuerda a un Woody Allen más joven, al Woody de Bananas o Coge el dinero y corre.

Café Society

¡Ahh, misterio divino! Tendremos que esperar hasta finales de mes para saber qué nos depara la nueva película. Para más adelante, la crítica.

DC vs Marvel

Difícil, ¿eh? Yo tampoco soy capaz de decidirme por unos o por otros. Por eso es interesante hacer un post sobre esto.

No he podido evitarlo, menos estando Deadpool y Batman vs Superman en cartelera a la vez. Pero la verdad es que no seré ni la primera ni la última en plantear este tema. He encontrado igualmente pros y contras para analizar un poquito más la situación de la que estamos siendo espectadores.

Los PROS DEL TEAM MARVEL

  1. Dos palabras: X-Men y Vengadores.
  2. Un tono más ligero. En Marvel se lo están tomando con humor, y eso hace taquilla. Y si no que se lo digan a Deadpool.
  3. Superhéroes más humanos. Precisamente por ese tono ligero es más fácil identificarse con sus personajes. Parece que son más cercanos a nosotros.
  4. Modestia. No se le caen los anillos cuando hace una película más modesta. Antman es un ejemplo notable de esto. Sabe perfectamente que no es un Vengadores y se aprovecha de lo mismo para sacarse partido a sí misma.

Los CONTRAS DEL TEAM MARVEL

  1. Se le está acusando mucho de dárselo todo muy mascado a los espectadores para vender entradas.
  2. Dos palabras: Elektra y Daredevil (la película, no la serie).
  3. Se está dirigiendo más a un público mayoritario que DC.

Los PROS DEL TEAM DC

  1. El tono sobrio, sombrío de los personajes crea personajes mucho más épicos.
  2. Cuida más los detalles
  3. Mejores malos. Si tienes ojos en la cara no es difícil ver lo trabajados que están los villanos de DC.
  4. Una palabra: Nolan.
  5. Cuidan más aproximarse a los fans de los cómics que al público general.

Los CONTRAS DEL TEAM DC

  1. Aires de grandeza: a veces se pasan con el tono épico y la sobriedad
  2. Esto nos lleva al punto número dos: termina siendo difícil conectar con ella.
  3. Más palabrejas: Batman y Robin. ( Mr Freeze está de acuerdo con que la peli le dejó helado).

 

Y con el mezcladillo de los datos -conocidos por todos- que tenemos aquí, vamos al turrón. Partiendo del punto de vista de una persona a la que le gustan los dos frentes. ¿Por qué parece que si dices que Batman vs. Superman podría estar mejor vienen los fans locos de DC a decirte que te has Marvelizado? Por poner un ejemplo, claro.

Sí, vengo un poco a quejarme del pique (no del divertido -ese está bien donde está- sino el que va como con mala lechecilla) que hay entre algunos fans de los superhéroes. DC y Marvel van a tener pique de por sí, porque forma parte de su trabajo (y su buen dinero que cobran por eso, oye), pero al menos a los que disfrutamos viendo las películas, digo yo que no pasa nada por tener preferencias independientemente de la casa a la que pertenezca la cinta.

Vamos, que no hace falta que le tengas tirria a Marvel para que te guste DC y viceversa.  Seguramente me he dejado un montón de pros y contras de ambas, pero bueno, el mensaje que quería mandar, dentro de todo este rollo, es bastante sencillo. De todos modos, no me hagáis mucho caso, dicen que he visto muchas películas.

Crítica: Batman vs Superman

 

Después de una larga espera, finalmente DC ha estrenado Batman vs Superman. Una cinta que si bien por una parte cuenta con una producción bestial y con una presencia mediática que han vendido entradas en las taquillas de todo el mundo también ha dejado un tanto que desear en algunos aspectos. 

Partimos de la base de que Batman y Superman, ya de por sí, venden, así como el universo y los personajes que les rodean (he aquí una obviedad). Es por eso que sobre el papel han sido el reclamo perfecto para vender la película. No obstante, la cinta tiene varios fallos de base en el guion que no han podido solventar ni su cuidadísima fotografía, ni sus efectos especiales, ni su banda sonora.

En primer lugar, sufre del mismo mal que otra de las conocidas cintas de Zack Snyder, Watchmen;  las secuencias, por separado, se ven cuidadas hasta el último detalle, pero  el conjunto resulta enrevesado y difícil de seguir… Falta unidad.

Aquí es donde vamos a parar, como he comentado antes, al guion, que aspira a contar tantas cosas (la preliga de la justicia, los orígenes de Batman, la continuación del Hombre de Acero, la parte de Wonder Woman, etc.) que no llega a abarcar ninguna de las tramas en profundidad.

Vale, sí, en eso estamos de acuerdo.  Es más fiel al universo DC que otras películas, pero lo cierto es que no han sabido darle la indenpencia que toda película, como producto audiovisual autónomo que es,  debe tener. Me refiero a los constantes guiños a los cómics, que llegados a un punto del metraje se vuelven bastante imprescindibles para poder seguir la trama sin lagunas.

 

Como conclusión, la cinta no está mal para pasar el rato, pero no ha sabido explotar muchos de los temas que trataba precisamente porque termina tropezándose consigo misma. De todos modos,  funciona a ratos gracias a una técnica cuidadísima y a un casting acertado.

Mad Max y el cine de atracciones

Siento defraudar a los fans de Mad Max, pero tengo que soltarlo por algún lado. El caso es que hace poco que vi la película con un amigo. No con unas expectativas exageradas, pero sí con las que uno ve una cinta con nada menos que diez nominaciones a los Oscars.

La primera media hora fue pasable. Presentaba un universo rico, con unas reglas y una jerarquía entre los diferentes roles de esa sociedad inventada bastante coherentes, de manera que  prometía perfectamente unos mínimos en el desarrollo de una posible trama. Mi sorpresa vino cuando descubrí que el resto de la película se basaba en una persecución de dos horas.

Aquí voy a parar a una cuestión que es, cuanto menos, polémica. ¿Puede una película ser buena sin un buen guion? Bien, quizás haya exagerado. Seguramente esté exagerando… porque la academia -gracias al cielo- no ha nominado esta cinta a mejor guion, o quizás esté exagerando por el hecho de que se trata de un género, (de acción casi eminentemente, con sus tintes de ciencia ficción por el universo en el que se enmarca, a lo sumo) que no destaca precisamente por unos guiones trascendentales. O igual exagero porque no se puede esperar mucho de una cuarta parte de una saga de este tipo…

Pero lo cierto es que  no es la falta de un guion trascendental lo que se echaba de menos en la película, sino de un mínimo de evolución en la trama. Que vaya sólo un poco más allá del esquema:  huimos-contratiempo-nos alcanzan-huimos otra vez que repite en bucle hasta cinco o diez minutos antes de finalizar.

En este punto es cuando uno vuelve a pensar en esas diez nominaciones, que principalmente son a la dirección y a las técnicas..y bueno, hasta cierto punto, puede ser comprensible. Ahora bien, entonces se plantea la posibilidad de ofrecerle el Oscar a la mejor película y te replanteas más de una y de dos cuestiones.

¿Es verdad esa teoría loca que he oído alguna vez en la facultad de que estamos volviendo al cine de atracciones? ¿Estamos olvidando en parte que en el fondo lo que pretendemos es contar buenas historias a través de una pantalla? Llevado al extremo podríamos rescatar el caso de Avatar, pero tampoco sería aplicable del todo, porque sí, la película triunfó por los efectos especiales, y no por utilizar una estructura narrativa  que ya se ha explotado hasta la saciedad, (básicamente era Pocahontas con bichos azules)…¡Pero al menos era una fórmula trillada pasable!

Como mucho quedaría plantearse una cuestión como es que la transición del cine mal llamado primitivo al narrativo fue simplemente una transmutación, una evolución como podría haber tenido cualquier otra. Quizás, si la historia no se hubiera desarrollado así, hoy mismo entenderíamos el cine de un modo muy diferente al real. Lo que sí es cierto es que venimos de una tradición narrativa rica que parece desaparecer a veces a cambio de vender un espectáculo tan vacío como vistoso.

 

Hola, ¿conoces a Melissa McCarthy?

Estos días de exámenes apetecen películas más amenas. Hace poco que vi Espías, la comedia que Paul Feig estrenó el pasado verano y que optaba junto con Y de repente tú a la categoría de comedia en los Globos de Oro…(sí, esa que al final se llevó Marte y que no está generando polémica).

La película de por sí me pareció buena, pero Melissa McCarthy en particular bordaba el papel. Así que empecé a investigar, y lo cierto es que tiene algunas películas más del estilo. Si os apetece pasar una tarde de risas o desconectar, aquí os dejo las  propuestas más divertidas protagonizadas por la actriz.

 

Espías (2015)

Es una parodia aboluta de las películas de espionaje al uso. McCarthy encarna a Susan Cooper, una mujer que lleva años trabajando para la CIA junto con su compañero de equipo (Jude Law) en misiones de alto riesgo… asesorándole por el pinganillo tras una pantalla de ordenador en una oficina.

¿El detonante? La necesidad de la agencia de enviar un agente que no haya estado en activo y cuya cara no sea conocida para los terroristas… “alguien que sea invisible”, según su superior directa. Las situaciones en las que se ve el personaje y el carácter de armas tomar de Cooper son un cóctel difícil de ignorar.

 

Cuerpos especiales (2013)

No, no es una película romántica de Sandra Bullock. Si Espías era una parodia de las películas de espionaje, esta no se queda atrás con esta pareja formada por una refinada agente del FBI y una policía de barrio de métodos… ¿cuestionables? El punto fuerte viene en los contrastes de estos dos personajes, y en las ideas de bombero que ponen en marcha para conseguir detener a los malos.

 

Por la cara (2013)

¿Qué harías si la policía un día te detuviese por un delito que no has cometido? Mejor aún, ¿qué pasaría si  una compradora compulsiva te robara la identidad y la policía te dijera que no puede hacer nada por ti? Nada bueno… Por eso nuestro protagonista decide viajar para encontrar a la ladrona de identidades y conseguir recuperar la suya.

 

Tammy (2014)

Tammy es el personaje protagonista de esta road movie cómica junto a su abuela (alcohólica) en un viaje para encontrarse a sí misma hacia las Cataratas del Niágara. Tiene sus puntos fuertes en los gags y se deja ver, aunque en realidad el planteamiento en sí de la película hace que sea más floja que las anteriores.

Trailer: El escuadrón suicida

Parece que esta vez DC ha sido listo y ha apostado por dejar tanta solemnidad de lado y explotar un poco más el humor, o al menos, eso parece en el trailer…Veremos si la película cumple con las expectativas y está al nivel de su gran competidora, Marvel. Se la espera con ganas.

Crítica: Los odiosos ocho

personajes hateful

Intimidan ahí puestos, ¿eh? Después de casi una eternidad, han estrenado por fin Los Odiosos Ocho en España, la última película de Tarantino, nominada a nada menos que tres Oscars (mejor actriz secundaria, mejor fotografía y mejor banda sonora).

Partiendo de un metraje de nada menos que 167 minutos, es paradójica la sensación de brevedad que transmite…aunque es cierto que ese dato, así dicho, es más bien subjetivo. La clave, de todos modos, seguramente, para atrapar así la atención del espectador ,más que en la historia que cuenta, está en el modo de presentárnosla.

Apuesta por darnos la información con cuentagotas, y sin prisas. Por estirar los momentos de tensión hasta casi el límite mientras nos preguntamos quién es quién en esa partida de ajedrez que se nos plantea en la Mercería de Minnie.

Quizás  The Hateful Eight no invente nada nuevo, o quizás sí. Pero lo que sí es cierto es que reutiliza con mucha habilidad las fórmulas a las que llegó Tarantino con sus grandes obras. La atmósfera claustrofóbica de Reservoir Dogs (y parte de la fórmula narrativa también), los saltos temporales de Pulp Fiction o Kill Bill, ese aire especial del Western con el que enmarcó Django desencadenado. Pero todo ello entremezclado por un Tarantino con más experiencia y con mejores medios.

Por cierto, y respecto a esos nuevos medios (sí, me estoy refiriendo concretamente a la famosa Ultra Panavisión 70)…es verdad, la imagen es impresionante, pero por contra, me atrevería a decir que la película alguna vez redunda o abusa de planos (sobre todo al inicio, en los exteriores y con el carruaje) que buscan sólo la estética, la magnificencia de la imagen. Habrá quienes vean en esta oda a la imagen un plus, es un asunto que supongo, va con gustos. Lo que sí es cierto es que da lugar a debate.

Respecto a los protagonistas, sería un crimen no hablar de los personajes o del reparto. En una historia en la que los elementos son tan simples, la interpretación es un ítem crucial que cumple de un modo excelente las expectativas que pudiéramos tener. En primer lugar subrayar que los personajes están perfectamente delineados, y que de por sí tienen un gran peso. Lo genial es cuando Samuel L.Jackson o Kurt Russell entran en escena. Con una secundaria, Daisy Domergue (Jennifer Jason Leight) que sirve de contraste a estos pesos pesados y también al resto del reparto, también excepcional.

 

 

 

Crítica: El viaje de Arlo

Desesperadamente entrañable. Sí, creo que esa es la palabra. PIXAR ha jugado a convertir una cosa enorme y letal como es un dinosaurio en un dibujo animado y el resultado es desesperadamente entrañable. Sí que es verdad que no aporta nada nuevo  desde el punto de vista de que ya se han explotado con anterioridad los dinosaurios en animación como en Piecito o los Picapiedra, pero sí que innova en cuanto a que su compañero de viaje (humano) se comporta como si fuera un perro, acentuando todavía más el carácter sensible de Arlo.

Por una parte, respecto a la animación, hay que decir que sí es cierto que ha  acertando en el realismo de los paisajes, pero sobretodo en remarcar el carácter de cartoon de los personajes, que recuerda incluso a Gertie the Dinosaur (1914) y la estética del dibujo animado de los orígenes. (Sí, tenía que adjuntar el vídeo del dinosaurio para darle el toque intelectual y tal)

Busca por eso  una fórmula que llegue a los niños, pero con una sensibilidad lo suficientemente grande como para  trascender esa barrera  y atrapar también a los adultos, como sucede en la gran mayoría de las películas de PIXAR.

Una historia de superación, como muchas otras de Disney, que encuentra su punto fuerte en los pequeños detalles, en los gestos, las expresiones y, en definitiva, en el “saber hacer”. Remite por eso de manera clara a  películas anteriores reutilizando parte de la fórmula de El Rey León, Hermano Oso y otros clásicos de Disney a los que la película hace guiños mientras Arlo avanza ente la naturaleza en busca de su hogar.

 

Trailer X-Men: Apocalypse

Por fin, Marvel ha lanzado hoy el trailer de la película que estrenará en mayo del 2016. Dirigida por Bryan Singer (X-Men: Días del futuro pasado) la saga de los mutantes vuelve para enfrentar a los X-Men con Apocalypse, el mutante más poderoso del mundo (y también el primero de ellos), quien  reúne un equipo para establecer un nuevo orden mundial.

 

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